Lo digo con la boca grande: respiro. Pensaba que siempre iba a tener esa sensación de vacío, de dolor y de inseguridad. Pero hoy por primera vez siento que todo está bien, que soy capaz de mirar con optimismo al futuro. Hoy lo que me dictaba la cabeza ya lo empieza a entender el corazón. En cierto modo, me siento libre, aunque sea inevitable dejar de pensar en el en algún momento del día. En el fondo, aún tengo la esperanza de que vuelva, de saber que no se ha ido. Pero sé que no puedo seguir así y por eso.. le planto cara a los recuerdos y quiero vivir mi presente, sin rencores, sin dolor, pero con la vista puesta en el mañana.¿Es un paso, no? Empieza mi nuevo camino, con sus fallos, con sus caídas, pero al fin y al cabo, quién no tropieza alguna vez?
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